COMO SOBREVIVIR A UNA MEZCLA

08/08/2016 / Music, Produccion Musical
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Una pequeña guía para sobrevivir al proceso de mezcla y evitar aniquilar la canción

Todos quienes nos dedicamos a producir y grabar música sabemos que hay una linea muy delgada entre el éxito en una mezcla y arruinarla por completo, y es a veces el mismo artista quien puede ser el culpable que esto pase.

 

EN ESTE ARTICULO TE MOSTRARÉ MI VISIÓN DE CÓMO SACAR ADELANTE UN BUEN TRABAJO SIN MORIR EN EL INTENTO

 

Saber cuándo parar es fundamental y a veces es una decisión más fácil de lo que pensamos. Muchas cartas ya han sido tiradas sobre la mesa mucho antes que nos pongamos a mezclar.
Algunos de los conflictos de mezcla que uno recibe en forma de comentarios o correcciones fueron producidos en el momento en que el arreglo fue hecho incluso, por lo mismo, nuestro deber como ingenieros o productores es tratar de tomar la mejor decisión y transmitirle al artista lo que creemos que es mejor.
Todos odiamos cuando nos llegan e-mails con 100 correcciones para una mezcla, y uno siempre estará dispuesto a hacerlas, siempre y cuando estas sean una mejora o aporte para la misma. Pero cuidado, hay que identificar inmediatamente cuando empiezan a ser contradictorias y ahí es donde debemos decir BASTA.

 

EMPECEMOS POR LO PRIMERO

Es típico escuchar en correcciones de mezcla de nuestros clientes que un instrumento no se escucha nada, o que no entienden el arreglo de cuerdas cuando ellos mismos grabaron 4 guitarras distintas que están tapando todo, sin mencionar que hay una voz principal encima y segundas voces. En estos casos es poco factible retroceder en el proceso y volver a plantear el arreglo o lo que se tocó, por lo que no nos queda otra que empezar a tomar decisiones y decidir qué es lo mejor para la canción, no para mí, ni para el ego del artista. Esto puede ser tan fácil como asumir que las cuerdas van a estar en segundo plano, porque eso es lo que se merecen en el arreglo, o por otro lado, derechamente mutear un par de guitarras y hacer que las cuerdas brillen ya que ahora recién pueden ver la luz del día a través de la ventana que hemos creado. Cabe mencionar que este tipo de “errores” son inversamente proporcionales a la experiencia y expertise del arreglador. Hay veces en que es un manjar mezclar algunos arreglos
Tomar decisiones es realmente la razón de nuestro trabajo, más que mover perillas o hacer que una batería suene interesante. Nos están pagando por confiar nuestra experiencia en su trabajo, y eso implica lógicamente tomar decisiones, por otro lado, por ningún motivo somos marionetas para subir o bajar volúmenes sin merced ni discreción.

 

MI FORMA DE TRABAJO

Para discos completos mezclo generalmente una canción en una jornada de trabajo, y trato de hacerlo a un volumen tan bajo que casi escucho las conversaciones de la recepción del estudio, esto me asegura que estoy tomando decisiones inteligentes y no sólo me dejo llevar por el volumen de lo que esta sonando para que al llegar a mi casa darme cuenta que la voz me ha quedado ridículamente fuerte, o despacio. De igual forma vuelvo a escuchar en mi casa y al día siguiente sólo modifico las cosas que me parecieron mejorables y recién ahí es donde mando una copia en mp3 al artista para que escuche (aunque a veces mando derechamente esa primera mezcla y me guardo mis correcciones sin son insignificantes para cuando él mande las suyas).
La idea de esta primera corrección es definir el macro de todo, cómo suena la bateria, el bajo, guitarras, voces y la energía general del tema. No es el momento aún de empezar con cosas finas como “un pelito más de esto o un pelito más de esto otro”. Si se aprueba la propuesta, sigo adelante con el resto.

Muchas veces yo quedo tan conforme con una primera mezcla (que en verdad es la segunda) que si no me dan ninguna corrección podría terminarse ahí mismo, aunque en verdad, esto casi nunca es el caso, ya que no siempre lo que suena en mi cabeza es lo que suena en la cabeza del artista/productor y es ahí donde debemos dejarlo a él contento por sobre todo. En general no toma más que una o dos tandas de correcciones para tener el resultado final y sin problemas, otras veces, empieza un proceso autodestructivo en donde si no decimos basta, es posible que el artista aniquile la canción, aunque hoy en día, cada vez son menos los casos.

 

LA SOLUCIÓN

Fácil: Si en la corrección número 1 nos han pedido subir el volumen de algo y en la tercera nuevamente nos piden bajarlo, es que estamos en un caso total de “fuckarrounditis” y les digo que hemos terminado (asumiendo que estoy contento con la mezcla). Es importantísimo que en el caso de trabajar con bandas todos los comentarios se hagan a través de UN sólo miembro, así evitamos tener que lidiar con correcciones contradictorias o conflictivas.

Por otro lado, a veces me llegan comentarios que derechamente no le harán ningún beneficio a la mezcla, todo lo contrario, así que junto al siguiente mp3 incluyo una breve explicación de por qué no me parece que es la mejor decisión. Si se insistiera en lo anterior, prefiero no realizarlas (acompañado de una muy buena explicación del por qué nuevamente) o invento otra forma de lograr lo que realmente el artista está tratando de decir. Afortunadamente con los dedos de una mano puedo contar estos casos.
Una vez me pasó que accedí completamente a todo lo que se me pidió sin estar de acuerdo, pero no se consiguió nada positivo, solamente un ingeniero de mezcla avergonzado del trabajo y un artista que un año después me llama para volver atrás en los cambios que se hicieron, donde mi respuesta fue un rotundo no (no hay que abusar tampoco).
Del mismo modo, hay artistas que entienden perfectamente cuando la canción ha cumplido su objetivo y tienen más que presente que subir una guitarra 0.2dB no va a tener absolutamente ningún impacto en el resultado final.

 

Hace muchos años un amigo y colega productor me dijo “Las mezclas se terminan por abandono”, y en cierto sentido, tiene razón. Abandonamos las mezclas cuando dicen lo que tienen que decir, o cuando forzadamente hay que abandonarlas, porque tanto uno como el artista podemos matarla en un abrir y cerrar de ojos. Es muy distinto ser perfeccionista, con caer en un delirio u obsesión para entrar en un proceso interminable de autodestrucción.
Siempre he usado la regla de que si la primera vez que escuchas algo no encuentras nada raro, es porque probablemente no hay nada raro.

 

 

EN RESUMEN

  • Nunca mandar al artista una mezcla que uno no está contento.
  • Siempre hacer la pega y acceder a sus comentarios, siempre y cuando, estos sean un aporte.
  • Nunca hacer cambios que puedan matar la mezcla, ellos están confiando en tu criterio y es tu deber parar cualquier proceso autodestructivo. Recuerda que por algo acudieron a tí en un principio.
  • Siempre los comentarios de bandas deben estar filtrados por un sólo miembro, así ellos tienen tiempo de ponerse de acuerdo de qué cosas quieren y no.
  • Cuando estamos contentos con la mezcla, dejarlo ahí y darlo por terminado. Sino estaríamos 1 año haciendo cambios que: A la larga no harán ninguna diferencia, o destrozarán la mezcla por completo.
  • Confiar en nuestro instinto.

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